Mantener la sensación de seguridad se ha transformado hoy en una necesidad, paso de ser una recomendación a ser un “desde”, ya que todos tenemos algún conocido o familiar que ha pasado por el problema de caer en algún tipo de estafa o robo que deja en manos de delincuentes los datos bancarios.
La tecnología vino a facilitar mucho la vida diaria, hoy en Chile, quizás no nos damos cuenta, pero el sistema bancario es de los más dinámicos a nivel mundial, si bien hay un problema de concentración, en el sentido de que los operadores son pocos en comparación al resto del mundo, pero ese mismo ecosistema permite un dinamismo que no existe ni siquiera en Europa.
Con lo anterior me refiero a que debido a la tecnología disponible en el país, se pueden realizar operaciones bancarias de manera mucho más fluidas que en otros países. Es cosa de consultar con personas que hayan viajado al extranjero, quienes se dan cuenta de que una simple transferencia de dinero, independiente del monto de dicha transferencia, se puede demorar "días", en cambio en Chile, esta operación solo toma minutos.
Por otro lado el acceso a una cuenta bancaria hoy también se ha facilitado mucho con la aparición de la llamada “Neo-Banca”, lo cual se refiere a los nuevos tipos de bancos que operan casi exclusivamente de forma digital.
Por último el creciente desarrollo tecnológico ha permitido la aparición de diferentes empresas gestoras de pagos, los ya muy conocidos pagos con “maquinitas”, lo que facilita el pago mediante el uso de una tarjeta, un teléfono celular o incluso un reloj.
Lo anterior es la cara amable de la tecnología, pero a lo que debemos ponerle atención es también que estas mismas ventajas tecnologías y comodidades que nos ofrece, nos deja un tanto expuestos a nivel de seguridad.
Como se indicaba en un principio, en la actualidad se ha convertido en una doble preocupación el hecho de ser victima del robo de un teléfono móvil, ya que además de lo traumático que puede ser el robo mismo, lo que puede venir inmediatamente después, es mucho peor, ya que el robo pasa a una segunda epata cuando los delincuentes ingresan a tu teléfono y comienzan a vaciar tus cuentas bancarias, mediante diversos métodos.
Lo anterior es debido a que hemos estado utilizando las ventajas tecnologías que nos permiten tener un habito de consumo más fluido, dejando nuestros datos bancarios y validaciones biométricas asociadas, directamente en el mismo teléfono, por tanto los delincuentes solo necesitan tener acceso a este elemento para poder hacerse pasar por ti.
Si bien hoy existe una ley que protege a la victima de fraude bancario, ha habido casos en los que las instituciones bancarias no se han hecho cargo de lo que la ley les impone, ya que así como ha habido casos reales, también ha habido casos donde la “estafa” es en si mismo una estafa y los bancos han indicado que han aumentado los casos “falsos”.
Lo anterior ha causado que no sea raro que al poner una denuncia por fraude y seguir el proceso para que te restituyan tu dinero, esta operación sea realizada por el banco, pero además, el mismo banco procede a realizar una demanda en tu contra, para poder determinar si ese delito es verídico o es falso.
Todo lo anterior hace necesario que hoy debamos tener presente la posibilidad de ser victima de algún tipo de fraude bancario y tomar las medidas necesarias para minimizar las consecuencias de caer en una de las diferentes situaciones que expongan nuestros datos bancarios.
Lo anterior hace referencia a que en la actualidad hay diferentes mecanismos que buscan apoderarse de tus datos, por ejemplo vía llamadas telefónicas indicándote que es posible que hayas sido victima de un “intento de estafa” o "compra sospechosa" y para evitarlo, tienes que dar datos de tus cuentas. Por otro lado también están los mensajes que te llegan al teléfono móvil con un link o la misma situación pero que llega a tu correo electrónico.
Una de las medidas más extremas para lograr una protección de nuestros datos bancarios, es tomar un camino opuesto al que se ofrece hoy en día desde el punto de la facilidad, la idea es no tener acceso a nuestro banco desde una app en el celular o de un validador en mismo equipo. Por otro lado en vez de tener un acceso a nuestros datos bancarios asociados a una única clave, lo mejor es tener varias etapas de autentificación, lo que se llama autenticación de múltiples factores.
Lo anterior es un poco el extremo y, muchas personas pueden pensar que al no tener una cantidad alta de dinero en sus cuentas, puede ser mucho esfuerzo y prefieren tener una cierta comodidad en el uso de las cuentas, pero manteniendo cierto nivel de seguridad.
Lo anterior se puede lograr sin problemas ya que el mismo ecosistema nacional ofrece diferentes herramientas que podemos utilizar para poder tener una mezcla de comodidad y seguridad. En este sentido la recomendación es:
Punto 1: Tener cuenta en más de un banco y designar a uno de ellos que sea nuestra cuenta “principal”, donde se deposite nuestro sueldo y que sea el que utilizamos de manera formal. La recomendación es que sea un banco de la llamada “banca tradicional”.
Punto 2: Tener una cuenta en un “neo-Banco”, estas cuentas son un poco más limitadas y la idea es que esta sea la cuenta de uso diario, la cuenta que usas para pagar los gastos chicos durante el mes y puede ser el banco que tengas asociado a las App’s de pago en tu teléfono móvil. Hoy en Chile las más conocidas son Tenpo y Mach, pero además hay más alternativas de otras empresas.
Punto 3: Una vez al mes, accedes a tu banco formal y realizas las operaciones normales como pago de cuentas, créditos y otros compromisos y además transfieres una cantidad a tu cuenta secundaria según el presupuesto de lo que piensas gastar durante el mes. Lo anterior no es necesario sea solo 1 vez al mes, pueden ser más siempre y cuando cumpla con el punto siguiente.
Punto 4: El acceso al banco “formal” solo realizarlo mediante un PC de escritorio o notebook desde tu hogar, y nunca acceder al mismo desde una ubicación externa o “red” que no conozcas, redes tales como las “Wifi’s gratis” o publicas, en definitiva redes que no sean seguras.
Punto 5: No es necesario que lleves siempre en tu billetera todas las tarjetas de débito o crédito, de todos los bancos en los que tienes cuentas abiertas, en general cuando vas a hacer una compra importante es un gasto que ya tienes previsto y agendado, entonces el resto de los días del mes, no tiene ningún sentido llevar tus tarjetas en la billetera.
Punto 6: Si por alguna razón debes mantener en tu cuenta una cantidad importante de dinero, es mejor que tomes ese dinero y lo pongas en un deposito a plazo de 7 días, esto no es para ganar dinero a modo de inversión, la idea que ese dinero no este disponible en caso de que tus datos financieros sean vulnerados y 7 días es un tiempo prudente en caso de tener una emergencia financiera.
La idea central de lo anterior es que en el caso de que tu teléfono móvil sea robado, el acceso que puedan tener los delincuentes sea muy limitado y que si sufres una pérdida de dinero esta sea muy acotada y limitada. Por otro lado que tampoco puedan tener acceso a cual es tu cuenta principal.
Por último recordar cosas ya básicas, como que ninguna institución financiera te va a llamar para pedirte tus claves, ni por validación, ni prevención de nada; Además las llamadas nunca vendrán de parte del mismo “gerente” de tal o cual área relacionada con seguridad. Por otro lado es buena práctica cambiar las claves de acceso con cierta regularidad y usar claves distintas, independiente del nivel de importancia del sitio al que ingreses.

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