Mandamientos del Inversionista III

Invertir con conocimiento

Invertir solo en lo que conozcas

A medida que pasa el tiempo, una vez ya iniciado nuestro viaje por el mundo de las inversiones, iremos conociendo diversos instrumentos o herramientas financieras, todas ellas con diferentes características en términos de plazos, riesgo y ganancias. Todas estas opciones debemos de considerarlas al momento de armar nuestro portafolio de inversiones, pero teniendo en cuenta el enunciado de este articulo.

Tomar nuestro capital y distribuirlo en 5 o 10 herramientas financieras, sin saber de que se trata cada una de ellas, es la receta perfecta para terminar perdiendo mucho dinero, además de ser una carga innecesaria, ya que imagino va a requerir mucho tiempo estar monitoreando cada una de ellas para saber como se van comportando.

Ya antes he recomendado iniciar en el mundo de las inversiones, a través del uso de los depósitos a plazo, esto es más por su seguridad que por el rendimiento que ofrecen. Por otro lado esta herramienta sirve en el sentido de que no necesitamos pasar 1 hora o 10 minutos cada día, monitoreando como se van desarrollando, entonces ese tiempo es mejor invertirlo en estudiar que otras opciones hay en el mercado de las inversiones.

La idea de conocer en que estamos poniendo nuestro dinero va en el sentido de comprender que vaivenes estamos dispuestos a soportar, te permite saber cuando es un buen momento para entrar en la inversión, cuando salir, cuando arriesgar o, cuando es necesario reconocer la derrota y hacer la perdida.
Por ejemplo, si nuestra educación formativa siempre se ha desarrollado por el lado de las áreas técnicas o del área informática, no es muy recomendado que nuestras primeras inversiones las realicemos en algún tipo de herramienta ligada al área de la salud. En este caso en qué basamos nuestro interés de invertir, ¿En una corazonada o un dato?

Por el contrario, hay personas que al estar ligadas al mundo tecnológico y de la computación, fueron capaces de identificar que el tiempo se desarrollaría todo un nuevo campo en la Inteligencia Artificial y lograron identificar que las empresas que fabricaran los Chip para estas tareas, serian una buena inversión.

Siguiendo el ejemplo anterior, si en base a mi conocimiento en el área, logre identificar que los fabricantes de chip’s serian un participante clave en desarrollo de esta tecnología, entonces es una buena estrategia poner una buena cantidad de capital en algún instrumento ligado a estas empresas, pensando en una inversión que se desarrollará en el tiempo.

Ahora bien, que pasaría en el caso de que la inversión anterior, al momento de nosotros entrar a ella, el valor de la empresa presentara una baja de un 25% o incluso un 50%. Este caso es un escenario catastrófico, pero no por eso es menos probable que ocurra y, son momentos como estos cuando algunas personas indican que de cierta forma acá se separan a los adultos de los niños.

No conocer el instrumento o el área en la que estas invirtiendo, solo te puede traer inseguridad y con ello la posibilidad de tomar la peor decisión posible en el momento más importante. Ya que siguiendo con el ejemplo anterior, es en el momento de una bajada importante, en el que tenemos que pensar fríamente, cual es la situación actual en la que nos encontramos y tomar una de tres decisiones posibles.


Hacer nada: Es, a veces, lo más difícil de hacer, ya que en un escenario de pérdida, lo primero que nos llega es el miedo y, tomar decisiones con el miedo como sentimiento basal, también es una receta para tomar muy malas decisiones. En un escenario de pérdida, puede que tengamos la necesidad de hacer algo al respecto, ya que en un comienzo pensamos que la inversión, si bien podía no subir exponencialmente, nuestra proyección nunca fue que bajara estrepitosamente. Para mantener la calma en este escenario, es fundamental tener el conocimiento y la paciencia necesaria para reconocer que la ganancia va a venir en el largo plazo y que esta bajada puede ser solo temporal.

Doblar la apuesta: Sobre todo la gente que ya lleva mucho tiempo invirtiendo y que conoce del rubro en el que esta invirtiendo, ve un escenario de pérdida, no como una emergencia, si no que lo puede ver como una oportunidad. Si nuestra investigación y proyección, indica que esta inversión, a futuro va a subir de forma importante, entonces una bajada del 25% es la oportunidad de comprar una participación aun mayor, pagando mucho menos que al comienzo, a esto se le llama “comprar con descuento”.

Hacer la pérdida: Todo inversionista ha perdido dinero, de hecho muchas personas “arriesgan” un cierto capital en diversas opciones, esperando que algunas de ellas resulten y que esas “ganancias” paguen por las pérdidas de las demás. En este escenario de pérdida, si nuestra proyección era una posible bajada de un 25%, pero nos encontramos en un 50%, es totalmente valido replantear la inversión y pensar que si bien podemos conocer muy bien la tecnología, pero es posible que nadie más que nosotros lo hayamos visto y que el mercado aun no esta listo o que derechamente nos equivocamos. En este punto lo más doloroso de hacer es reconocer que tomamos una mala decisión y rescatar el dinero que podamos.

Dando otra vuelta al ejemplo anterior, supongamos que no somos conocedores del mundo de la tecnología, pero que entramos en esta inversión en una búsqueda de diversificación, el hecho de no conocer en lo que estamos invirtiendo nos puede jugar en contra en el momento, no solo de un escenario perdedor, como se detallo antes, si no que también en un escenario de éxito.

Lo anterior es debido a que si no conocemos el instrumento o el rubro, será muy difícil determinar donde poner las expectativas de ganancia, por ejemplo cuando es un buen momento para vender, como sabremos donde fijar el mejor punto para vender nuestra participación o parte de ella o, incluso si aun es buen momento para poner más de nuestro capital.

Por último, el conocer los instrumentos o rubros en los que invirtamos nuestro capital, puede ser una excelente ayuda al momento de evitar quedar expuestos a algún tipo de estafa, ya que si alguien viene con un “dato” y nos recomienda invertir en unos “fondos” que entregan un rendimiento del 50% anual (o más), el hecho de conocer que los rendimientos de los diferentes instrumento disponibles en el mercado, no están ni cerca de eso, es una señal de que algo no cuadra en esa “oportunidad”.

Seguridad Financiera En Chile 2026

Medidas de seguridad financiera

Mantener la sensación de seguridad se ha transformado hoy en una necesidad, paso de ser una recomendación a ser un “desde”, ya que todos tenemos algún conocido o familiar que ha pasado por el problema de caer en algún tipo de estafa o robo que deja en manos de delincuentes los datos bancarios.

La tecnología vino a facilitar mucho la vida diaria, hoy en Chile, quizás no nos damos cuenta, pero el sistema bancario es de los más dinámicos a nivel mundial, si bien hay un problema de concentración, en el sentido de que los operadores son pocos en comparación al resto del mundo, pero ese mismo ecosistema permite un dinamismo que no existe ni siquiera en Europa.

Con lo anterior me refiero a que debido a la tecnología disponible en el país, se pueden realizar operaciones bancarias de manera mucho más fluidas que en otros países. Es cosa de consultar con personas que hayan viajado al extranjero, quienes se dan cuenta de que una simple transferencia de dinero, independiente del monto de dicha transferencia, se puede demorar "días", en cambio en Chile, esta operación solo toma minutos.

Por otro lado el acceso a una cuenta bancaria hoy también se ha facilitado mucho con la aparición de la llamada “Neo-Banca”, lo cual se refiere a los nuevos tipos de bancos que operan casi exclusivamente de forma digital.

Por último el creciente desarrollo tecnológico ha permitido la aparición de diferentes empresas gestoras de pagos, los ya muy conocidos pagos con “maquinitas”, lo que facilita el pago mediante el uso de una tarjeta, un teléfono celular o incluso un reloj.

Lo anterior es la cara amable de la tecnología, pero a lo que debemos ponerle atención es también que estas mismas ventajas tecnologías y comodidades que nos ofrece, nos deja un tanto expuestos a nivel de seguridad.

Como se indicaba en un principio, en la actualidad se ha convertido en una doble preocupación el hecho de ser victima del robo de un teléfono móvil, ya que además de lo traumático que puede ser el robo mismo, lo que puede venir inmediatamente después, es mucho peor, ya que el robo pasa a una segunda epata cuando los delincuentes ingresan a tu teléfono y comienzan a vaciar tus cuentas bancarias, mediante diversos métodos.

Lo anterior es debido a que hemos estado utilizando las ventajas tecnologías que nos permiten tener un habito de consumo más fluido, dejando nuestros datos bancarios y validaciones biométricas asociadas, directamente en el mismo teléfono, por tanto los delincuentes solo necesitan tener acceso a este elemento para poder hacerse pasar por ti.

Si bien hoy existe una ley que protege a la victima de fraude bancario, ha habido casos en los que las instituciones bancarias no se han hecho cargo de lo que la ley les impone, ya que así como ha habido casos reales, también ha habido casos donde la “estafa” es en si mismo una estafa y los bancos han indicado que han aumentado los casos “falsos”.

Lo anterior ha causado que no sea raro que al poner una denuncia por fraude y seguir el proceso para que te restituyan tu dinero, esta operación sea realizada por el banco, pero además, el mismo banco procede a realizar una demanda en tu contra, para poder determinar si ese delito es verídico o es falso.

Todo lo anterior hace necesario que hoy debamos tener presente la posibilidad de ser victima de algún tipo de fraude bancario y tomar las medidas necesarias para minimizar las consecuencias de caer en una de las diferentes situaciones que expongan nuestros datos bancarios.

Lo anterior hace referencia a que en la actualidad hay diferentes mecanismos que buscan apoderarse de tus datos, por ejemplo vía llamadas telefónicas indicándote que es posible que hayas sido victima de un “intento de estafa” o "compra sospechosa" y para evitarlo, tienes que dar datos de tus cuentas. Por otro lado también están los mensajes que te llegan al teléfono móvil con un link o la misma situación pero que llega a tu correo electrónico.

Una de las medidas más extremas para lograr una protección de nuestros datos bancarios, es tomar un camino opuesto al que se ofrece hoy en día desde el punto de la facilidad, la idea es no tener acceso a nuestro banco desde una app en el celular o de un validador en mismo equipo. Por otro lado en vez de tener un acceso a nuestros datos bancarios asociados a una única clave, lo mejor es tener varias etapas de autentificación, lo que se llama autenticación de múltiples factores.

Lo anterior es un poco el extremo y, muchas personas pueden pensar que al no tener una cantidad alta de dinero en sus cuentas, puede ser mucho esfuerzo y prefieren tener una cierta comodidad en el uso de las cuentas, pero manteniendo cierto nivel de seguridad.

Lo anterior se puede lograr sin problemas ya que el mismo ecosistema nacional ofrece diferentes herramientas que podemos utilizar para poder tener una mezcla de comodidad y seguridad. En este sentido la recomendación es:

 
Punto 1: Tener cuenta en más de un banco y designar a uno de ellos que sea nuestra cuenta “principal”, donde se deposite nuestro sueldo y que sea el que utilizamos de manera formal. La recomendación es que sea un banco de la llamada “banca tradicional”.

Punto 2: Tener una cuenta en un “neo-Banco”, estas cuentas son un poco más limitadas y la idea es que esta sea la cuenta de uso diario, la cuenta que usas para pagar los gastos chicos durante el mes y puede ser el banco que tengas asociado a las App’s de pago en tu teléfono móvil. Hoy en Chile las más conocidas son Tenpo y Mach, pero además hay más alternativas de otras empresas.

Punto 3: Una vez al mes, accedes a tu banco formal y realizas las operaciones normales como pago de cuentas, créditos y otros compromisos y además transfieres una cantidad a tu cuenta secundaria según el presupuesto de lo que piensas gastar durante el mes. Lo anterior no es necesario sea solo 1 vez al mes, pueden ser más siempre y cuando cumpla con el punto siguiente.

Punto 4: El acceso al banco “formal” solo realizarlo mediante un PC de escritorio o notebook desde tu hogar, y nunca acceder al mismo desde una ubicación externa o “red” que no conozcas, redes tales como las “Wifi’s gratis” o publicas, en definitiva redes que no sean seguras.

Punto 5: No es necesario que lleves siempre en tu billetera todas las tarjetas de débito o crédito, de todos los bancos en los que tienes cuentas abiertas, en general cuando vas a hacer una compra importante es un gasto que ya tienes previsto y agendado, entonces el resto de los días del mes, no tiene ningún sentido llevar tus tarjetas en la billetera.

Punto 6: Si por alguna razón debes mantener en tu cuenta una cantidad importante de dinero, es mejor que tomes ese dinero y lo pongas en un deposito a plazo de 7 días, esto no es para ganar dinero a modo de inversión, la idea que ese dinero no este disponible en caso de que tus datos financieros sean vulnerados y 7 días es un tiempo prudente en caso de tener una emergencia financiera.

La idea central de lo anterior es que en el caso de que tu teléfono móvil sea robado, el acceso que puedan tener los delincuentes sea muy limitado y que si sufres una pérdida de dinero esta sea muy acotada y limitada. Por otro lado que tampoco puedan tener acceso a cual es tu cuenta principal.

Por último recordar cosas ya básicas, como que ninguna institución financiera te va a llamar para pedirte tus claves, ni por validación, ni prevención de nada; Además las llamadas nunca vendrán de parte del mismo “gerente” de tal o cual área relacionada con seguridad. Por otro lado es buena práctica cambiar las claves de acceso  con cierta regularidad y usar claves distintas, independiente del nivel de importancia del sitio al que ingreses.

Como Crear Tu Portafolio De Inversión

 

Portafolio de inversiones

El portafolio de inversiones de cada persona es único para cada individuo, es lo más parecido a las huellas dactilares, ya que depende de muchos factores que son muy personales y que difieren de mucho de los de otras personas que invierte. Hay algunos que tienen más tolerancia al riesgo, otros prefieren quizás menos retornos, pero más seguridad y, entre estas personas hay todo un espectro de diferentes porcentajes de riesgo que cada uno se puede permitir aceptar.

El portafolios de inversión no es más que la diversa cantidad de herramientas e instrumentos de inversión en los que esta puesto tu patrimonio, ya que como hemos hablado anteriormente, la idea que se debe mantener siempre es que tus inversiones estarán mejor protegidas mientras más diversificadas estén, al menos este es un consenso que se extiende globalmente en el mundo de las inversiones; sin perjuicio de lo anterior, debemos tener en cuenta que también hay personas que han tenido grandes ganancias apostando todo su patrimonio a un único instrumento.

En una etapa temprana del viaje como inversor, no te preocupes tanto de tener el portafolio perfecto, ya que tal cosa no existe, solo existe el portafolio que es el más adecuado para ti como inversor y el que te permite estar más cómodo con las decisiones que vas tomando.

Lo anterior dice relación con el hecho de que muchas personas pueden esperar mucho tiempo antes de armar su portafolio, tratando de identificar el momento adecuado, o tratar de tener un patrimonio más o menos importante, o también por tratar de aprender lo más posible sobre los diferentes instrumentos disponibles en el mercado, pero la verdad es que el mejor momento para iniciar tu portafolio fue ayer, no hay momento ideal en el futuro, mientras antes partas es mejor.

Ten en cuenta que sin contar con información privilegiada, es casi imposible estar en el lugar adecuado en el momento justo, todas las veces, siempre estaremos un porcentaje debajo de la perfección y, la idea, es no gastar energía extra tratando de buscar los puntos justos o porcentajes adecuados, en general los momentos ideales se suelen identificar mucho después que ocurren, por tanto es una perdida de tiempo tratar de perseguir atinar siempre al momento justo.

Un portafolio que te haga sentir cómodo, incluso, puede ser uno que te permita no tener la necesidad de estar revisando indicadores económicos todos los días y a cada rato, porque como ya dijimos antes, cada portafolio de pende de cada inversor y, si tu no tienes tiempo durante el día para estar vigilando indicadores y además tener que realizar alguna gestión sobre tus inversiones, entonces los instrumentos que sean muy volátiles serán una carga más que una ayuda a tu portafolio.

En un comienzo, no sufras si tu portafolio esta concentrado 100% en un solo instrumento, la idea es que con el tiempo puedas ir diversificando los instrumentos en los que esta invertido tu patrimonio. Además es típico iniciar con instrumentos de bajísimo riesgo e ir aumentando el riesgo en la medida que vayamos conociendo otras herramientas y los riesgos asociados a cada una de ellas.

En este caso tendremos un espectro de posibilidades que van desde instrumentos seguros como los DAP, hasta los criptoactivos los cuales siento que hoy son los instrumentos más volátiles y de mayor riesgo.

Suponiendo que partimos con un portafolio que consiste solo en DAP, es un buen punto de partida para una persona que se esté iniciando, ya que en la actualidad este instrumento esta ofreciendo un muy bajo interés, sin embargo es una buena alternativa para atenuar los efectos que pueda tener la inflación.

Con el tiempo y ya teniendo más conocimientos, quizás quedamos pasar a contemplar otras alternativas como APV, o fondos mutuos, los cuales tampoco están entregando buenas rentabilidades, pero que ofrecen un amplio espectro de opciones de riesgo. En el caso de los fondos mutuos, tenemos fondos que son muy similares a los DAP ya que también invierten en depósitos a plazo, pero ofrecen ganancias prácticamente diarias y la posibilidad de rescatar el dinero sin la necesidad de esperar hasta el término del periodo.

Ya en una etapa más avanzada podemos contemplar la posibilidad de sumar a nuestro portafolio instrumentos más riesgosos como las acciones tanto nacionales como extranjeras, para lo cual debemos tener en cuanta los costos asociados a cada una de ellas, ya que por las acciones nacionales se pagan comisiones, pero por las ganancias de acciones extranjeras, además se puede pagar algún impuesto adicional.

Un punto importante a tener en cuenta en cada portafolio, es que siempre debemos tener en cuenta dejar un cierto porcentaje de liquidez, es decir contar con una cantidad de dinero disponible para poder responder a una oportunidad que se presente de forma inesperada y saber aprovecharla.

Con lo anterior me refiero a que en el caso de que tengamos un cierto porcentaje de dinero en una acción de una empresa en particular y, el valor de la acción sufre una baja considerable, teniendo en cuenta de que según nuestro análisis esta baja se debe solo a un evento particular y que además no se mantendrá en el tiempo, debemos tener la capacidad de poder tomar la decisión de adquirir más acciones de esta empresa, las cuales estarán a un valor mucho menor.

Por otro lado, un portafolio tampoco debe ser obligatoriamente mantenido sin ningún tipo de cambio en el tiempo, idealmente tu portafolio puede mantener ciertos lineamientos a través del tiempo, pero también debes tener la mente abierta a la aparición de nuevos instrumentos, nuevas oportunidades e, incluso a las mismas variaciones del mercado.

Que se debe considerar a la hora de armar tu portafolio

Edad: No es lo mismo un portafolio a los 20 años, que a los 50, hay instrumentos, como las estrategias de interés compuesto, que necesitan de mucho tiempo para que muestren su potencial, por lo que no tiene sentido aplicarlas cuando ya estas en tus 50’s.

Patrimonio: Si bien pueden iniciar invirtiendo con muy poco dinero, no es lo mismo si ya cuentas con un patrimonio importante, tendrás más alternativas y de hecho teniendo un patrimonio importante puedes incluso contar con un asesor de inversiones; Por otro lado si comienzas con poco dinero tus opciones eran mucho más limitadas.

Tiempo: Si tienes poco tiempo disponible para dedicarle a la supervisión de tus inversiones, debes elegir instrumentos de desarrollo más largo en el tiempo, como las estrategias de interés compuesto, DAP e incluso Fondos Mutuos; por otro lado si estas constantemente vigilando los mercados, tu portafolio puede considerar opciones como acciones, ETF’s, hasta Criptomonedas.

Tolerancia al riesgo: Hay personas con baja tolerancia al riesgo que al momento de realizar una inversión y ver que esta no resulta muy bien y pierden un poco de dinero, entran en pánico y prefieren recuperar lo que más puedan; En el otro extremos están las personas que ven esta bajada como una mejor oportunidad y se atreven a incluso poner más dinero en la inversión.

Horizonte de inversión: Con esto me refiero a que esperas hacer con la ganancia resultante de las inversiones, ya que hay personas que invierten para costear un viaje próximo, pagar un curso que permita un aumento del sueldo y posición dentro de la empresa; Por otro lado hay personas que invierten pensando en tener una vejez más tranquila y asegurada, en ese caso las estrategias que generen ingresos pasivos constantes es una mejor opción, así como acciones que generen dividendos.
 

Buscar El Fracaso

 

el fracaso como aprendizaje

Para mejorar el éxito en las inversiones, se debe buscar la respuesta en un contra sentido, ya que después de una álgida investigación, me he percatado que la mayoría de las personas que han tenido éxitos en las inversiones, cuentan con aun muchos más fracasos que éxitos.

Ya hemos hablado del fracaso como un vehículo para el éxito, por tanto para buscar un gran éxito en las inversiones debes comenzar ese camino buscando fracasos, pero la idea es que esos fracasos no lleven a que te derrumbes ni emocional ni económicamente, debes ser inteligente en la aplicación de esta estrategia.

En general la gente que te aprecia y te apoya en tu camino de emprendedor, es gente que por muchas razones, no quiere ver que fracases, lo cual es totalmente entendible, pero pasa a ser responsabilidad propia hacer entender a esas personas que le fracaso no es necesariamente el fin del camino.

En contraposición al punto anterior, hay personas que siempre han pensado en emprender, mientras trabajan en un esquema asalariado o haciendo nada para llegar a dar vida a esa idea de negocio y que por tanto están en un limbo constante donde nada pasa, pero siempre piensan en que la idea puede resultar y, la verdad es que la única forma de saber si una idea es comercialmente viable es que pase la prueba del mercado, si el mercado compra tu producto o no,  prueba que tu idea de negocio es valida.

También ocurre que muchas personas nunca llegan a materializar su idea por el miedo al fracaso y es por eso que se quedan esperando que se de el escenario perfecto para poder lanzar su idea de negocio y, es en esa espera que puede pasar toda una vida, sin embargo lo peor puede ser que esa idea ni siquiera resulte, porque llegaste años tarde al mercado o, inclusive que puede ocurrir que hayas sido un visionario y la idea haya llegado muchos años antes.

El momento perfecto para una idea de negocio suele no existir ya que si bien se muy poco de cada negocio que se ha materializado, en las entrevistas que he visto de todo tipo de emprendedores, se suele comentar que los negocios que salieron en el momento justo, solo la fortuna tuvo algo que ver, ya que nadie tuvo la previsión de ver en algún indicador económico o algo similar, que ese era el momento ideal.

En estas mismas entrevistas se ha comentado que alrededor del 90% de los emprendimientos no llega a pasar los 5 años de vida, lo que nos lleva a pensar que el fracaso es algo bastante más común de lo que podemos pensar, sin embargo estos mismos emprendedores comentan que nada enseña mejor que un fracaso, sobre todo a quienes están abiertos a aprender de lo que hicieron mal y dejan de culpar a externalidades por los malos resultados.

En base a lo anterior debemos quedarnos con la idea de que el momento justo no existe, para que no actúe como un pensamiento limitante, ya que además del miedo, hay muchos sesgos en los que un emprendedor puede caer y que pueden echar para atrás tus intentos de salir al mercado con tu producto.

Ya hemos hablado de las personas que se lanzaron con un local de comidas justo antes de que partieran las restricciones por la pandemia, fue en ese momento que muchos de ellos simplemente perdieron todo, sin embargo hay casos de personas que en la misma situación, se reinventaron y con la infraestructura que ya tenían y se dedicaron al delivery de comida, con lo que salvaron el negocio y pudieron sacar buenos resultados.

Muchos de esos negocios, una vez terminada las restricciones de movilidad, no volvieron al modelo anterior, ya que las venta por delivery no bajaron al nivel anterior a la pandemia, por lo que resultaba ser un negocio más rentable mantener esta modalidad de forma exclusiva.

También ocurre que hay personas que solo tienen una idea de negocio y están tan enamorados de su idea que les es imposible que se vean desarrollando una idea que no sea la original, pero ocurre mucho que la primera idea que tienes y que logras sacar al mercado tiene un alto porcentaje de fallar, ya que no sabes nada de como funciona el mercado o si tienes algún conocimiento, este suele ser más bien teórico.

Es muy típico ver que en estos casos cuando la idea no esta madura y no es bien recibida por el mercado, el emprendedor sigue creyendo en ella y sigue inyectando de sus recursos, pero esto rara vez termina en un buen resultado, suele terminar más bien metiendo al emprendedor en un hoyo financiero del cual es difícil salir.

Distinto hubiera sido si en el caso anterior esa persona emprendedora, tomara otra idea, no la idea de la que esta enamorada y en la que cree, si no que tomara otra idea y tratara de sacarla al mercado, esta simple gestión podría ponerla en un mejor escenario al momento de sacar al mercado su propia idea de negocio, ya que contaría con una experiencia de éxito o, de fracaso, ya en el cuerpo.

Emprender con una idea que quizás no sea una idea en la que creamos tanto, nos puede enseñar muchas cosas, como por ejemple los diferentes mecanismos para obtener financiamiento, por otro lado nos puede enseñar de los diferentes impuestos que hay que pagar en todo negocio, ya que muchos primeros negocios pasan por dificultades cuando se pierde de vista el pago de impuestos, también identificar si es conveniente emprender solo o asociado con alguien.

Y en base  a lo anterior, un aprendizaje que podemos sacar de un primer emprendimiento, es identificar cuando es el momento de dejar morir la idea, en definitiva hacer la perdida, aceptar que ya no hay más que puedas hacer por tu negocio que cerrar de la forma correcta y recolectar solo la experiencia.

A modo de consejo la idea de este articulo es, por un lado no tenerle miedo al fracaso, entendiendo que el camino del emprendedor estará lleno de ellos, al igual que un inversor puede comprar 10 acciones distintas, esperando que un par de ellas tengan éxito. Lo importante es que en la búsqueda del éxito a través del fracaso, no quedemos en un punto donde estemos con una deuda millonaria que nos impida poder volver a emprender. Por otro lado, una idea que vive solo en tu mente, vive en el paraíso de las ideas, la única forma de validarla es sacarla lo más rápidamente posible al mercado.

A modo contrario, tener un éxito arrollador en nuestra primera aventura emprendedora, también puede ser una trampa y quizás es en este punto en el que más cuidado debemos tener, para poder mantener los pies sobre la tierra, la cabeza fría y no dejar que el ego ciegue la mirada que debemos tener para poder manejar de la mejor forma posible nuestro negocio.