La primera complicación de este articulo es definir que es realmente el éxito, porque ese concepto puede ser muy distinto dependiendo de a quien le preguntes, así que trataremos de partir de la base de concordar en que hablaremos de un éxito en el ámbito económico laboral, solo para tener una base común.
La segunda complicación esta relacionada con que una historia de éxito, en el sentido que acordamos antes, es en general, una historia que se ve poco en la realidad, ya que suele ocurrir que tomar buenas decisiones en una etapa inicial de nuestras carreras es en realidad una rareza y, suele pasar que las personas que logran tomar buenas decisiones, típicamente es esa persona rara que pareciera no ser muy sociable y de pronto hasta enigmática y claramente incomprendida.
La tercera complicación puede venir de que las cosas a las que me pueda referir no sintonicen con el historial de vida de todas las personas y pueda llegar a ser un tema con el que no se logren relacionar, ya que no conozco todos los campos laborales y por tanto puede que el éxito en alguno de ellos no este relacionado directamente con una bonanza económica.
Dejando las complicaciones atrás, esta más o menos claro que cuando te va bien en tu trabajo y que a partir de ello, tengas un buen pasar económico, viene una problemática que es una buena problemática, el ¿Qué hacer con el dinero? Ya que es muy usual, que en el 90%(?) de las mallas curriculares de cualquier carrera, no se enseñe como administrar tus finanzas.
En conversaciones con profesionales de las más diferentes ramas productivas, lo único común es la falta de una enseñanza curricular de como manejar las finanzas personales, el manejo y administración de los recursos propios y de como funcionan los diferentes instrumentos financieros. Lo más común en estos casos es aprender a través de las experiencias, las cuales suelen ser malas experiencias al fin y al cabo, sobre todo en un comienzo.
En el escenario anterior lo que uno suele hacer es imitar de cierta manera lo que ha aprendido en sus años formativos y comienza a hacer lo mismo que hacían nuestros padres, de tal forma que se continua perpetuando ese modelo, pero hay que tener en cuenta que cada modelo fue una consecuencia de las circunstancias que a esas personas les toco vivir y que no necesariamente van a ser las mismas de hoy.
Si tomamos como ejemplo la carrera de periodismo, hace muchos años atrás, los medios de prensa escrita y prensa televisiva estaban en su apogeo, esta era la época donde solo existía una insipiente internet a la que solo un pequeño porcentaje de la población tenia acceso además de ser limitado. En ese entonces ser periodista era casi un sinónimo de éxito laboral y buen sueldo.
A consecuencia de lo anterior el día de hoy el mercado laboral de periodismo esta sobre saturado y la proliferación de Internet y el cambio de habito informativo de la gente ha hecho que los sueldos promedios hayan bajado de manera importante, por tanto al cambiar el contexto no podemos pretender hoy, habiendo estudiado periodismo, pretender tener un nivel de ingreso similar al que tenían los periodistas hace 20 o 30 años atrás.
Una situación similar ocurre con la carrera de derecho, aun que esta carrera ya tiene muchos signos de saturación, aun los sueldos que se pagan en el rubro son bastante decentes, además de que un buen abogado puede trabajar de forma independiente de manera de generar varias fuentes de ingreso.
Tiendo a pensar que el elegir una carrera que te interese y que la termines justo en el momento en el que el mercado esta necesitando ese tipo de profesionales, es solo cuestión de suerte. Un ejemplo de lo anterior fue la carrera de Control De Gestión, donde los profesionales que optaron por esta opción salieron justo cuando el mercado laboral ofrecía un amplio campo laboral y con muy buenos sueldos. Hoy en día no se en realidad como estará el nivel de saturación de esta carrera, pero una búsqueda rápida por un par de portales de ofertas laborales refleja una baja necesidad.
Cambiemos totalmente de eje, pongámonos en el contexto de que fuiste uno de los que eligió bien, una buena carrera en el momento justo que el mercado laboral necesito de tus servicios, esta situación puede ser vista como una bendición y, ciertamente lo es, pero es acá cuando debemos tener cuidado, ya que podemos llegar a pensar que nunca tomaremos una mala decisión y, que solo cosas buenas pasaran en nuestra vida.
Tratemos de ver el contexto general de lo siguiente: que nos vaya muy bien al principio de nuestra vida laboral, puede llegar a ser lo peor que nos pueda pasar, sobre todo si no tenemos las herramientas tanto sociales, sicológicas e incluso de conocimientos, necesarios para saber como administrar este éxito incipiente, siento que la forma en que manejemos nuestros actos en este punto de la vida será clave para determinar el tipo de futuro que tendremos como adultos.
Administrar el éxito no es fácil, ya que nadie te lo va a enseñar y, siendo sincero, si existiera un curso llamado: ”Administra tu éxito”, ¿lo tomarías? E inclusive, si al asistir al curso, tendrías la madures necesaria para aceptar lo que ahí se indique, ya que manejar el éxito tiene mucho que ver con establecer limites claros, lo cual es todo lo que un joven no quiere oír.
Para administrar tu éxito, tienes que hacer, prácticamente todo lo contrario de lo que siendo joven quisieras hacer. Es muy típico pensar que ya recibiendo tus primeros sueldos, depende solo de ti decidir en que vas a gastar o que harás con ese dinero, lo anterior no es para nada errado, pero debemos estar de acuerdo en que muchas de las decisiones que podamos tomar en este punto de nuestras vidas no serán siempre las más adecuadas.
La decisión de como gastar tu dinero es legítimamente tuya, pero es más difícil tomar la decisión de no gastar ese dinero. Un punto intermedio puede ser que te propongas tener un limite de gastos, ya que es súper valido que quieras dedicar una cierta cantidad para actividades de esparcimiento. Como mencione antes, manejar el éxito es también autoimponerse límites y respetarlos.
En la juventud es muy dado pensar en el corto plazo, ya que pienso que ningún joven se ve a si mismo siendo viejo o vieja, estas personas están partiendo en su vida laboral y aun quedan 40 o 50 años por delante, pero una forma de manejar el éxito es tomarse un segundo para pensar que si bien hoy las cosas van bien, pero nada te asegura que eso pueda cambiar en el camino y que tienes mucho tiempo para asegurarte que al llegar a una edad muy adulta, puedas mantener un estatus y calidad de vida que sea al menos, cómoda.
En ese sentido la recomendación final es que te tomes un momento para pensar en el futuro y las cosas que quieres para ese futuro, de tal forma que puedas trazar un plan que te permita llegar a ese punto, teniendo eso claro puedes comenzar a tomar al decisiones desde ya para asegurar que ese futuro que te imaginas, sea una realidad.

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